Dentro del manejo de plagas en cultivos hortícolas se demostró ser ineficiente aquel enfoque que recurre a plaguicidas como única medida de control para la mayoría de los artrópodos plaga. Por este motivo resulta importante recurrir a una alternativa sanitaria enmarcada en un enfoque agroecológico, donde se contemple un abordaje integral del agroecosistema, sus componentes estructurales, funciones e interacciones.

En este sentido las denominadas “chinches predadoras”, pertenecientes al orden Hemiptera dentro del cual se encuentra la familia Miridae (míridos), presentan numerosas especies utilizadas en Europa y Canadá como biocontroladores de artrópodos plaga de cultivos hortícolas. Estos predadores se caracterizan por ser polífagos, pudiendo ejercer un adecuado control sobre numerosas plagas, además de las moscas blancas, en la producción hortícola bajo cubierta.

En la Argentina, María Eugenia Strassera, especialista en control biológico de plagas de la Estación Experimental Agropecuaria Área Metropolitana de Buenos Aires (EEA AMBA) del INTA, se enfoca en conocer tanto la composición como el funcionamiento de los agroecosistemas para la posterior intervención. La capacidad de estos míridos para controlar las plagas está relacionada con un buen establecimiento en el cultivo por lo que, si este resulta nulo o deficiente, suele traducirse en una de las principales causas del fracaso del depredador.

Siguiendo esta línea, Strassera detalló: “Los monitoreos realizados en el país, específicamente en el Cinturón Hortícola Platense, demostraron que T. cucurbitaceus apareció espontáneamente en los lotes productivos. Sin embargo, en el tomate tardío, trasplantado a fines de diciembre, es necesario alcanzar rápidamente altas densidades del mírido para evitar incrementos poblacionales de mosca blanca inmanejables”.

En general, de acuerdo con los resultados obtenidos por el INTA, su dispersión y su control sobre las plagas son lentos si las dosis de liberación no son muy elevadas. No obstante, al aumentar las dosis de liberación por planta solo resulta económicamente factible si la productividad del cultivo es muy elevada.

FUENTE: INTA