La presencia de carpinchos en Nordelta llevó a los vecinos a organizarse para reclamar que se regularice o controle la reproducción de los roedores. En medio de un debate que se replicó también a las redes sociales, la dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires comunicó que está realizando estudios en el territorio para determinar cuál es la mejor estrategia de control poblacional.

Desde la agrupación de vecinos señalaron que estos animales provocaron destrozos en jardines, accidentes de tránsito y heridas en animales domésticos. Además, mostraron su preocupación porque los carpinchos no tienen depredadores naturales en la zona. «Cada 120 días tenés 600 carpinchos más», alertó Gustavo Iglesias, integrante de la comisión pro carpinchos en Nordelta.

Por su parte, la especialista en ecología y manejo de carpinchos, María José Corriale, enfatizó que el barrio avanzó sobre una zona que no estaba intervenida y en ese lugar había muchos carpinchos. «El desmonte hizo que los carpinchos que estaban en ese lugar pasen a la zona más urbana buscando nuevos lugares donde establecerse», comentó.

En ese mismo sentido, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación resaltó que «el avance de la urbanización sobre los humedales afecta a nuestra fauna nativa de manera directa». El mensaje estuvo acompañado por un video en el que se puede ver a un carpincho grande con sus crías en su hábitat natural.

«Los carpinchos son animales que viven en zonas de humedales, son herbívoros y no representan ningún peligro para las personas u otras especies en tanto no son predadores», agregaron.

¿Hay una sobrepoblación de carpinchos en Nordelta?
La doctora en ciencias biológicas aseguró que actualmente en Nordelta no hay una sobrepoblación de carpinchos y aclaró que ninguna población «crece indeterminadamente», sino que está condicionada «por las características del hábitat, que tiene una capacidad de carga máxima».

Por este motivo, no es correcto aventurar una invasión de carpinchos en los próximos meses o años. «Una vez que se llegue a esa capacidad, que no sabemos cuál es, la población va a tender a estabilizarse y autorregularse sola», aclaró Corriale.

No hay antecedentes de presencia de carpinchos en este tipo de urbanizaciones. Otros barrios construidos sobre humedales presentaron «problemas» con castores, comentó la especialista y destacó que finalmente la reproducción de estos animales pudo controlarse.

Sobre este punto, cabe aclarar que en Buenos Aires, está prohibida la caza de carpinchos y, especialmente en ambientes urbanos, la caza de cualquier especie.

Cómo controlar la reproducción de los carpinchos
La investigadora del CONICET relató que se llevan a cabo estudios para determinar cuál es la estrategia más adecuada para limitar la reproducción de los carpinchos en Nordelta. Por lo general, «lo que se hace para controlar sus poblaciones son modificaciones del ambiente que hacen que no sea tan beneficioso para que se sigan reproduciendo», explicó.

Los carpinchos «cortan el pasto y pueden comer alguna planta ornamental, pero ante eso se puede poner alambrados o boyeros eléctricos, incluso se pueden usar repelentes para que no se coman esas plantas», recomendó.

Por su parte, Astrid Waldberg, vecina de Nordelta indicó en declaraciones televisivas que en la rotonda cercana a su casa «había seis carpinchos inmensos comiendo el pasto de la rotonda y eso es re peligroso para todos, porque puede haber accidentes».

Al respecto, la doctora en ciencias biológicas coincidió en la peligrosidad de los accidentes de tránsito que puedan generarse por la circulación de carpinchos en las rutas o vías de circulación interna. «A priori se tiene que lograr una convivencia y reducir los conflictos», recomendó.

De qué se alimentan los carpinchos
Este tipo de roedor se alimenta exclusivamente de hierbas. Prefiere las que crecen en las inmediaciones de estanques, plantas herbáceas y ribereñas, pero también tiene la capacidad de roer la corteza de los árboles con sus dientes que crecen continuamente.

Un carpincho adulto puede consumir hasta 3,6 kilos de hierbas a diario. Suelen realizar sus recorridas para alimentarse por la noche y al atardecer. Durante el día prefieren permanecer en reposo.