Las ciclovías de emergencia implementadas en Rosario como alternativa al transporte de pasajeros, al desencadenarse la pandemia de coronavirus, llevaron su participación en el flujo vehicular total de la ciudad del 3 al 13 por ciento y en algunos tramos la circulación de bicicletas se quintuplicó, informó hoy el municipio local.

El dato se dio a conocer esta mañana al ponerse en marcha la segunda etapa de ciclovías de emergencia en la ciudad santafesina, que sumará 17 kilómetros de carril exclusivo para ese tipo de movilidad, lo que permitirá alcanzar 190 kilómetros en toda la ciudad.

En 2020, el sistema denominado «Mi bici, tu bici» experimentó un notable crecimiento, hasta convertirse en una de las formas más elegidas por la ciudadanía para movilizarse durante la pandemia.

«Durante el pasado año se inscribieron a más de 11.000 personas, acercándose a los 77.000 inscriptos y se realizaron más de 3,1 millones de viajes», señala un informe oficial.

«No hay una competencia de movilidad. Nosotros apostamos a algo integrado, a que alguien pueda hacer un tramo en una bici pública y otro tramo en el sistema de transporte público», dijo el intendente, Pablo Javkin, al poner en marcha el segundo tramo de ciclovías de emergencia.

El jefe comunal puntualizó que «las ciudades ya no se mueven de la manera que se movían antes y los sistemas se complementan».

En esa línea, agregó que «como municipio aspiramos a haya más uso de la bicicleta y más uso de colectivos».

Durante los meses de aislamiento, al comienzo de la pandemia, el sistema de colectivos de Rosario sufrió una disminución de pasajeros superior al 70 por ciento, lo que derivó en una crisis económica que desembocó, a su vez, en casi tres meses de huelga de los choferes.

Paralelamente, según los datos brindados hoy por el municipio local, la combinación de la ampliación de la red de ciclovías con la crisis del transporte urbano incrementó el uso de las bicicletas.

«Nos imaginamos una ciudad -como hoy lo está haciendo la mayoría de los municipios- que integra caminar, la posibilidad de subirse a un colectivo, de andar un tramo en bicicleta como parte de la movilidad de la ciudad», sostuvo el intendente Javkin.

Como alternativa de movilidad durante la pandemia, el municipio implementó 34 kilómetros de ciclovías temporarias a la red ya existente.

Hoy anunció la puesta en marcha de otros 17 kilómetros de esa modalidad, que requiere menos infraestructura que las bicisendas implementadas anteriormente.

Según informó la Municipalidad, la implementación de las ciclovías de emergencia «generó el crecimiento del uso de la bici sobre estas calles, tal es así, que en promedio se incrementó un 360% la cantidad de ciclistas en hora pico».

En algunas calles como San Juan y bulevar Avellaneda «se quintuplicó la cantidad de bicicletas, con un aumento del 415 y 420 por ciento respectivamente», detalló el informe distribuido a la prensa.

El documento señala que «en hora pico, por San Juan pasaban anteriormente 35 bicis por hora mientras que hoy se pueden contar 180», mientras que por bulevar Avellaneda la relación es de 74 antes y 384 al poco tiempo de que se pintaron las ciclovías.

«Esta forma de movilidad tomó mayor protagonismo y es notable el incremento de su participación en el flujo vehicular», informó el municipio, para explicar que «del total de rodados que circulaban por las calles, las bicis solo representaban el 3 por ciento y hoy, con las nuevas ciclovías, ocupan en promedio el 13 por ciento».